jueves, 2 de diciembre de 2010

La Mudanza a la Residencia de Estudiantes

Pues al parecer, mi sueño se centró en mi traslado a una residencia de estudiantes. Casi todo el sueño me lo paso colocando cosas y hablando con dos amigos. Para ahorrarnos confusiones:
  • Sujeto nº 1. Mujer. Vamos a llamarle Paloma.
  • Sujeto nº 2. Hombre. Vamos a llamarle César.
Sabiendo esto, comenzaré a relatar mi sueño.

Me encontraba en un dormitorio semi vacío, dotado simplemente con un escritorio, una estantería, un armario y una cama, pero no había nada en ellos.
Paulatinamente, empecé a sacar mis cosas de las maletas y cajas. Una actividad tediosa, la verdad. Y comencé a convertir aquella estancia en mi "hogar" durante el siguiente curso lectivo universitario.
Paloma apareció y comenzó a ayudarme. La verdad es que hacía años que no la veía, con lo que la sorpresa fue importante. Estuvimos hablando largo y tendido, mientras colocábamos las cosas en el dormitorio.


De pronto, empezó a insinuar que ella no se iba a quedar más en la residencia, que ese curso ya no lo pasaría ahí. Intenté que me diera una explicación, pero se iba por las ramas. Lo único que saqué en claro, fue que su madre opinaba que ese no era un sitio para ella.
Me dio pena no poder estar con Paloma, pero tampoco podía hacer yo mucho.
Salí de la habitación, dejando a Paloma colocando una cosa y me dirigí hacia un armario situado en el pasillo. Lo abrí. Allí encontré mogollón de ropa colgada en perchas. Mucha de esa ropa era mía, así que cogí lo que pude y la llevé a mi cuarto. (es lo que menos sentido tiene del sueño. Por qué iba a haber ropa mía en ese armario? Y la de más gente...)
Mientras llevaba la ropa a mi cuarto, me dio la sensación de que había visto a César doblar una esquina, pero no estaba segura, así que seguí mi camino hacia el dormitorio. Una vez dentro, me di cuenta de que Paloma ya se había ido. Me entristecí.
A continuación y mientras colocaba la ropa en mi armario, alguien tocó a la puerta. Como pude, metí la ropa que había traído del pasillo en el armario y fui a abrir. De alguna forma, era consciente de que se me había olvidado guardar unos cuantos sujetadores que había sacado de la maleta y estaban desperdigados por la cama, pero ya había abierto la puerta.
Era César.
A pesar de que me había parecido verle antes, me seguía pareciendo muy extraño que estuviera ahí plantado delante de mí. Le dejé pasar.
Entonces, gracias a un gesto suyo, me di cuenta de que traía algo consigo: ropa (femenina, además)
"He estado sacando mi ropa del armario y creo que esto es tuyo"
Miré la ropa estupefacta, ¿Por qué demonios el pensaba que eso era mío? ¿Distinguía mi ropa de las demás?
Lo cierto era, que algunas cosas sí que eran mías. "Sí, esto y esto es mío" dije "Me lo envió mi tía. Pero lo demás no"
Al cabo del rato, ninguno de los dos nos acordábamos de la ropa, ni de los sujetadores y estábamos enrollándomos en la cama y apunto de hacerlo... o.0! Esta parte está un poco borrosa y no recuerdo cómo ni por qué llegamos a esa situación...

Fin del sueño.

Espero que os resultara entretenido. :P

Aprovecho para anunciar que igual la semana que viene no posteo con tanta frecuencia, ¿Vale?
Bueno, Besos a todos y a soñar!!! ;)


3 comentarios:

  1. Esa parte estaba codificada como el Canal +... jeje

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  2. jajaja lo de la ropa que te llevo el chico suena a excusa para verte...

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  3. jajajaja tienes razón joseman xDD

    Susi_S pues igual era eso, sí... xD y le fue genial la jugada xD

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